
La Feria de la trufa de Vera de Moncayo, VeraTruf, vuelve este fin de semana con múltiples actividades y más de 30 estands
La IX Feria de la Trufa de Vera de Moncayo se ha presentado hoy en el espacio Triclinio como antesala de una nueva edición que se celebrará este fin de semana, del 9 al 11 de enero. El encuentro vuelve a situarse como una de las principales citas del calendario trufero, con público y profesionales procedentes no solo de Aragón, sino también de Navarra, La Rioja, Castilla y León y el País Vasco.
La feria contará con una treintena de expositores, ocupando todo el espacio disponible, y repetirá el formato de años anteriores: venta de trufa fresca, exposición y un amplio programa de actividades que incluye charlas técnicas, maridajes de vino y trufa, talleres infantiles, tapas trufadas y propuestas gastronómicas durante los dos días.
El alcalde de Vera de Moncayo, Ángel Bonel, destacó el esfuerzo que supone organizar un evento de este tamaño en una localidad de apenas 300 habitantes y recordó que se trata de la primera feria de la trufa del calendario aragonés de 2026, en pleno momento óptimo de la Tuber melanosporum. También subrayó el impacto que Veratruf tiene en la hostelería, el alojamiento y la fijación de población en la comarca.
El director de la feria, Daniel Jiménez, explicó que el objetivo sigue siendo reunir a productores y consumidores y dar visibilidad tanto a la trufa como a otros productos del territorio. En esta edición estarán representadas dos denominaciones de origen: la del vino Campo de Borja y la del aceite de oliva virgen extra Sierra de Moncayo. Además de adquirir trufa fresca y productos trufados, los visitantes podrán asistir a actividades formativas, mientras que los profesionales dispondrán de estands de suministros y de charlas especializadas en la carpa Santander Agro.
Los estands abrirán tanto el sábado como el domingo a las diez de la mañana, con presencia de productores locales y de otras zonas, viveristas, empresas del sector y elaboradores agroalimentarios. Según Jesús López, presidente de Truzarfa, la campaña ha sido “histórica y desastrosa”: histórica por la cantidad y la calidad de la trufa recogida, y negativa por los bajos precios derivados de las dificultades de exportación provocadas por la crisis en Francia y los aranceles de Trump.
La feria tendrá un arranque previo el viernes 9 con una cena de gala en el Molino de Berola –Finca de la Aparecida–, organizada por la Asociación de Truficultores de las Comarcas de Zaragoza. Durante la velada, en la que la trufa será la gran protagonista del menú, se dará a conocer el nombre del Embajador de la Trufa de la provincia, que permanece en secreto hasta ese momento.
La cena incluye varios entrantes trufados, solomillo de vacuno con crema de boletus y un postre de gianduja de chocolate con helado de turrón y pasas, acompañados por vinos de Bodegas Aragonesas, Oxia Orange Wine y Aragonia Garnacha. El precio es de 79,50 euros, con pan, agua, café y licor o combinado incluidos.
